Hace mucho que quería hacer un paso a paso de algún proyecto
porque me gusta mucho verlo en otros blogs, pero he de admitir que no
es fácil. Cuando empiezas, sí que te acuerdas de hacer fotos, pero una vez estás en medio del proceso creativo, "se te va el
santo al cielo" (como diría mi madre) y te olvidas que estabas
intentando hacer un tutorial. Vaya, digo esto porque ahora valoro mil veces más a las blogueras que se curran los tutoriales (¡gracias!) y ya de paso, para deciros que igual me he saltado algún paso ;)
Esta vez he utilizado un soporte anticrisis total; ¡un trozo de cartón!. Pero no de los de cajas de cerales, sino de las cajas marrones típicas para hacer mudanzas. Lo he cortado en un formato un poco diferente, 33cm x 15'5cm.
Después de cortar el cartón, he extendido una capa de gesso con una tarjeta de crédito (de las viejas, ¿eh?). A mi me encanta el gesso, así que no me cuesta nada usarlo. Pero si no sois muy de gesso y utilizais cartón tenéis que usarlo sí o sí. El gesso, entre otras cosas, sirve para preparar la superficie para poder guarrear con las pinturas todo lo que quieras y que el cartón no absorba toda la pintura. Además te queda la superficie blanquita ideal para empezar. Aunque yo, no sé porqué, tenía un cartón blanco, pero no es lo habitual.
Una vez que el gesso está seco, he elegido los colores acrílicos; rojo, amarillo limón y amarillo" fosforito" y he echado un chorretón de cada color directamente sobre mi soporte. Quería hacer un fondo que recordara al verano y a la puesta de sol y ¡estos eran los colores!.
Después, he extendido la pintura con el pincel un poco húmedo. He empezado por los amarillos hasta llegar al rojo. Así voy haciendo una gradación de los colores. Siempre hay que empezar por los colores más claros, si hubiese empezado por el rojo, me habría quedado toooodo rojo.
De hecho el fondo me ha quedado demasiado rojizo y oscuro (los acrílicos cuando se secan, se oscurecen) así que después de esa primera capa he aplicado otras de amarillo fosforito y blanco hasta que me ha quedado como yo quería. Lo siento no hay fotos, estaba en plena creación, jejeje ;) Con una toalla he quitado el exceso de pintura, sobretodo en la zona que el rojo y el amarillo se juntan, así queda más difuminado y me gusta la textura que deja.
Cuando he terminado de marranear con la pintura, he empezado con el collage. Esta vez no me he tirado a la piscina y he pensado un poco lo que quería hacer. He hecho bocetos pequeñitos de la composición para saber dónde poner las letras, el dibujo...hasta que he encontrado el que más me convencía. A veces vale la pena pararse un momento a visualizar lo que queremos hacer. He dibujado con lápiz las formas del collage que quería hacer y encima he pegado los trozos de papel que daran forma a los edificios.
He usado gel medium para pegar el papel, además por encima también he aplicado gel médium, así queda más protegido. ¡Ah! he girado 180ºC el cartón y ahora el rojo está arriba, así los papeles de tonos rosas contrastan más con el amarillo de fondo.
Una vez seco me he puesto a garabatear con un boli negro las siluetas y he pegado las letras.
Ya sólo faltan los detalles, como poner un trozo de hilo que simula el cable del teleférico y su cabina. Los extremos de hilo los he ocultado detrás de un trozo de papel.
Y para acabar he pegado unas nubes de canvas que me regaló Ana de Papel de Manzana (gracias :))
Y ya está, ¡finitto! Espero que os haya gustado y que os sirva para vuestros art journals.
***besitos***

















